La Nube: Recurso Imprescindible para las pymes

 

 

Hola, soy Jordi Casas y en este vídeo te voy a explicar por qué la Nube es tan importante para las empresas pequeñas.

Estos días, estoy viendo una serie que transcurre en el oeste de Estados Unidos en la década de 1920 y explica cómo comenzaba a implementarse la electricidad y el agua corriente. Es sorprendente ver cómo, en su momento, la gente se asombraba de que pudieras abrir el grifo y saliera agua, o que al presionar un botón se encendiera una luz. Este ejemplo me sirve para ilustrar lo que la Nube está representando para las empresas, especialmente para las pequeñas, que no pueden tener su propia infraestructura o que encuentran cada vez más difícil mantenerla.

De hecho, donde vivo yo no tenemos agua corriente potable directamente del grifo, así que comprábamos agua embotellada. Por diversos motivos, decidí instalar un sistema de purificación de agua conectado al grifo y, claro, la conveniencia de abrir el grifo y obtener agua mineral, sin necesidad de comprar botellas, almacenarlas y luego desechar el plástico, es notable. La Nube ofrece algo similar.

En este vídeo, quiero explicarte por qué es tan importante para las empresas pequeñas. Vamos a explorar varios aspectos en torno a la Nube. El primer punto que vamos a ver es qué es la Nube y qué problemas resuelve.

La Nube no es más que servidores alojados en un data center, que es básicamente una instalación industrial diseñada para operar sin interrupciones. Cuenta con un suministro eléctrico garantizado a través de generadores y líneas de suministro eléctrico redundantes. Además, tiene la capacidad de conectarse a internet con una velocidad superior y conexiones con operadores locales e internacionales, asegurando que los clientes, independientemente del proveedor de internet que tengan, puedan conectarse rápidamente. También dispone de sistemas de refrigeración y condiciones físicas garantizadas, similares a las que tendría un banco en su caja fuerte. Por lo tanto, la Nube es un espacio físico que existe en varios lugares del mundo y, de hecho, es un negocio en crecimiento, con empresas invirtiendo miles de millones en construir estas infraestructuras porque la Nube es la Revolución Industrial de nuestro tiempo. Pero la Nube también implica un nuevo modelo de consumo que es beneficioso para el medio ambiente, ya que permite a las empresas y a los particulares, especialmente a las empresas a las que me dirijo, pasar de comprar a alquilar recursos, lo que conlleva ventajas y algunos inconvenientes que describiré más adelante.

Entonces, ¿qué problemas resuelve la Nube?. El primero es la obsolescencia de los sistemas. En un modelo informático tradicional, las empresas compraban ordenadores y servidores que se renovaban cada cierto tiempo. Hoy en día, el ciclo de renovación se ha acelerado. Antiguamente, una empresa podía mantener un servidor durante 10-12 años, y aunque los ordenadores tenían una vida útil más corta debido a la tecnología de la época, hoy en día, aunque los ordenadores pueden durar más, los servidores no, debido a que están más cargados y se quedan sin capacidad más rápidamente. Esto nos lleva a otro problema relacionado: la falta de capacidad. Los discos duros se llenan y los sistemas necesitan más capacidad de procesamiento debido a que las aplicaciones son cada vez más exigentes. Esto hace que las empresas constantemente encuentren que sus sistemas van lentos y necesiten ampliaciones, lo cual es costoso en un modelo tradicional. Otro aspecto que muchas empresas no tienen en cuenta es la necesidad de mantener la plataforma actualizada. El ciclo de vida del software ha cambiado radicalmente en los últimos años, en gran parte gracias a Steve Jobs y el iPhone, que transformaron la manera en que se actualizan los dispositivos.

Steve Jobs Revolucionó la Industria del software al introducir el concepto de aplicaciones en los dispositivos móviles, lo que llevó a una actualización constante y a una reinvención de la industria del software. Las empresas de software comenzaron a lanzar productos aún en desarrollo, optando por actualizaciones frecuentes en lugar de ofrecer un software completamente acabado tras años de desarrollo. Este cambio se observó claramente con el iPhone y Android, donde las aplicaciones se actualizan constantemente. Este modelo de actualización continua fue adoptado ampliamente, primero por Apple con sus sistemas operativos y luego por Microsoft. A diferencia del pasado, cuando se podía usar una versión de Windows durante 10 años, hoy en día, aunque el ciclo de vida oficial sigue siendo de una década, hay una presión constante para actualizar. Esto a menudo implica también la necesidad de cambiar el hardware, presentando un desafío para las empresas que gestionan su propia infraestructura.

Otro desafío significativo es la dificultad de añadir nuevas funcionalidades o herramientas, como cambiar el ERP, instalar software de gestión o programas para controlar el horario de los empleados. La instalación de estas herramientas en sistemas propios puede ser complicada debido a la necesidad de compatibilidad y la posibilidad de conflictos entre aplicaciones. La Nube aborda estas problemáticas ofreciendo soluciones a la obsolescencia de la infraestructura, la falta de capacidad, la necesidad de mantener la plataforma actualizada y las dificultades para integrar nuevas herramientas.

La Nube permite adoptar nuevas soluciones con facilidad, similar a la simplicidad de registrarse en redes sociales o servicios como Netflix, solo se necesita un correo electrónico, una contraseña y una tarjeta de crédito. Esto se traduce en facilidades para el día a día empresarial, como agregar rápidamente cuentas de correo o espacio de almacenamiento para nuevos empleados. Además, la Nube ofrece una flexibilidad comparable a viajar en una casa móvil, permitiendo a las empresas adaptarse rápidamente a cambios como fusiones o reubicaciones sin preocuparse por la infraestructura física, concentrándose únicamente en la conectividad a Internet.

Sin embargo, es importante reconocer también los desafíos que presenta la Nube, ya que no todo es perfecto. La dependencia de la conexión a Internet y las consideraciones sobre la seguridad y privacidad de los datos son aspectos críticos a tener en cuenta. En resumen, mientras la Nube aporta numerosos beneficios en términos de flexibilidad, capacidad de actualización y facilidad para incorporar nuevas herramientas, también plantea sus propios retos que las empresas deben navegar cuidadosamente.

 

La Nube, a pesar de sus numerosos beneficios, también presenta desafíos que las empresas deben considerar. El primero es la necesidad de una conexión a Internet permanente. Aunque algunos sistemas permiten trabajar de forma local y sincronizar datos cuando se recupera la conexión, la mayoría de las aplicaciones en la nube requieren de acceso constante a Internet. Hoy en día, es más común perder el suministro eléctrico que la conexión a Internet, gracias a la disponibilidad de wifi y datos móviles. Sin embargo, en situaciones específicas como viajes en tren o avión, la conectividad puede ser limitada. Por lo tanto, cada vez más empresas optan por tener conexiones a Internet redundantes para garantizar su operatividad.

Otro aspecto a tener en cuenta es la pérdida de control sobre la infraestructura y los datos, ya que estos se ceden a un tercero. Aunque esto puede ser visto como un inconveniente, es importante confiar en proveedores solventes y profesionales. Al igual que en los inicios de la provisión de agua corriente, donde se pasó de recoger agua de un río a confiar en un suministro desconocido, las empresas deben adaptarse y aceptar este cambio.

La dependencia de un proveedor específico de la Nube es otro desafío. Aunque cambiar de proveedor puede ser más factible en comparación con cambiar una infraestructura física propia, las migraciones entre nubes no son sencillas. Moverse de Google Cloud a Microsoft 365, por ejemplo, aunque técnicamente posible y cada vez más accesible gracias a herramientas especializadas, sigue siendo un proceso que puede ser complicado y traumático para los usuarios.

Además, si una empresa no puede pagar el servicio, este se corta, similar a cómo se cortaría el suministro de electricidad o agua. Esto destaca la importancia de la planificación financiera y la gestión de recursos, ya que la informática se ha convertido en otro servicio esencial que las empresas deben asegurar.

Para utilizar la Nube efectivamente, se necesita, en primer lugar, una conexión a Internet fiable. Se recomienda que las empresas tengan al menos dos conexiones a Internet para asegurar redundancia y un equipo capaz de gestionar ambas conexiones, lo cual también incrementará la seguridad. Este enfoque subraya cómo la infraestructura tecnológica de una empresa debe adaptarse para aprovechar los beneficios de la Nube mientras se gestionan sus desafíos inherentes.

 

Para finalizar, la adaptación al uso de la Nube en el entorno empresarial requiere considerar varios aspectos importantes. En primer lugar, la dependencia de una conexión a Internet fiable es crucial. Para empresas de mayor tamaño o aquellas que no ven el teletrabajo como una opción viable, asegurar una conexión a Internet duplicada en la oficina es esencial. Esto garantiza la continuidad del negocio incluso cuando se presentan fallos en la conexión principal.

En segundo lugar, es necesario adoptar herramientas y software diseñados para funcionar en la Nube. No todos los sistemas o aplicaciones tradicionales están listos para ser migrados a la Nube sin antes realizar ciertas adaptaciones. Por ejemplo, un servidor de archivos tradicional no puede simplemente «subirse» a la Nube sin considerar las diferencias en el manejo de datos y accesibilidad. La adaptación de las herramientas empresariales para su uso en la Nube puede compararse con la necesidad de paletizar la carga para su transporte: es un requisito previo para su manejo eficiente.

Además, hay que tener en cuenta que aunque muchas funciones empresariales y procesos pueden ser trasladados a la Nube, algunos, como la edición de video, pueden no estar completamente adaptados o no ofrecer toda la potencia necesaria para ciertas aplicaciones. Sin embargo, el panorama está cambiando rápidamente, con más soluciones disponibles para una amplia gama de necesidades.

La viabilidad económica de la migración a la Nube es otro factor crucial. Los servicios en la Nube generalmente operan bajo un modelo de suscripción mensual, lo que requiere un análisis detallado para asegurar que la empresa pueda sostener el costo a lo largo del tiempo. La planificación financiera se convierte, por tanto, en un componente integral de la estrategia de migración a la Nube.

En resumen, la Nube ofrece una solución valiosa para pequeñas y medianas empresas que enfrentan desafíos para mantener sistemas propios.

La analogía de comprar alimentos en el supermercado en lugar de producirlos uno mismo ilustra cómo la Nube permite a las empresas acceder a recursos y servicios que de otra manera serían difíciles de gestionar. La posibilidad de incluso trasladar las estaciones de trabajo de los empleados a la Nube representa un futuro prometedor en la optimización de los recursos tecnológicos, tema que se explorará más a fondo en futuros vídeos. Gracias por su atención y hasta la próxima.